Sede Fundación Niño Jesus - AVIVIR
Arquitectura
Obreval
Tipo
Institucional
Cliente
Fundación Niño Jesús Compensar
Ubicación
Soacha, Colombia
Área
1.326 m2
Año
2025
Del todo al detalle y del detalle al todo
Un lote triangular, casi residual, fue el punto de partida para esta nueva sede de la Fundación Niño Jesús. Con un compromiso claro con la comunidad y la ciudad, el proyecto plantea un primer piso abierto donde la tienda —cuya geometría triangular alude al lote y redefine la planta— se ubica estratégicamente en la esquina. Este gesto activa la calle peatonal y el recorrido urbano, convirtiéndose en un punto de encuentro donde los integrantes pueden comercializar lo que producen en los talleres.
En los pisos superiores, los salones se organizan detrás de una fachada de protección solar compuesta por piezas prefabricadas en superboard. Estos elementos, nuevamente triangulares, son rotados y desplazados para configurar un sistema dinámico de sombras.
La estructura en concreto a la vista se convierte en el hilo conductor del proyecto. A través de una coordinación minuciosa entre estructura y redes, se logra un sistema de casetones regulares que optimiza recursos, reduce costos y aporta orden al espacio. Esta precisión técnica permite que cada elemento cumpla múltiples funciones: soportar, organizar y expresar.
El proyecto entiende la restricción presupuestal no como una limitación, sino como una oportunidad para afinar decisiones. Los gestos son medidos pero contundentes: una geometría clara, una materialidad honesta y una modulación rigurosa que, en conjunto, construyen una arquitectura de bajo costo y alta calidad. Aquí, cada detalle responde al todo, y el todo se construye desde la precisión del detalle
PLANOS






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Del todo al detalle y del detalle al todo
Un lote triangular, casi residual, fue el punto de partida para esta nueva sede de la Fundación Niño Jesús. Con un compromiso claro con la comunidad y la ciudad, el proyecto plantea un primer piso abierto donde la tienda —cuya geometría triangular alude al lote y redefine la planta— se ubica estratégicamente en la esquina. Este gesto activa la calle peatonal y el recorrido urbano, convirtiéndose en un punto de encuentro donde los integrantes pueden comercializar lo que producen en los talleres.
En los pisos superiores, los salones se organizan detrás de una fachada de protección solar compuesta por piezas prefabricadas en superboard. Estos elementos, nuevamente triangulares, son rotados y desplazados para configurar un sistema dinámico de sombras.
La estructura en concreto a la vista se convierte en el hilo conductor del proyecto. A través de una coordinación minuciosa entre estructura y redes, se logra un sistema de casetones regulares que optimiza recursos, reduce costos y aporta orden al espacio. Esta precisión técnica permite que cada elemento cumpla múltiples funciones: soportar, organizar y expresar.
El proyecto entiende la restricción presupuestal no como una limitación, sino como una oportunidad para afinar decisiones. Los gestos son medidos pero contundentes: una geometría clara, una materialidad honesta y una modulación rigurosa que, en conjunto, construyen una arquitectura de bajo costo y alta calidad. Aquí, cada detalle responde al todo, y el todo se construye desde la precisión del detalle



